“La vida interior se vuelve  hermosa cuando se ayuda  al necesitado”

No estamos ajenos a los desastres que pasan en otros países,  solo quisiera expresar una pequeña experiencia la cuál viví y que me demuestra  que todo es posible si se trabaja en pro de lograr llevarla a cabo.

Por: Patricia Bustamante

El sismo de Haití es el peor desastre que ha tenido que enfrentar este país, lo anunciaban en todos los noticieros esa mañana, quizás solo me quede mirando pasmada las imágenes que mostraban en tv, caos destrucción, gente desesperada sometidas al sufrimiento, no bastaba la pobreza que ya es inminente para esa gente, si no que se sumaba la impotencia de un terremoto arrancándoles la vida y la posibilidad de tener  sueños y un hogar, que panorama tan desgarrador,  solo reflexione y dije como se puede ayudar, no basta con elevar oraciones y pedirle a dios que esté presente, uno como persona también debe aportar sea como sea algo que te signifique que estas con ellos con el dolor que en estos momento están viviendo.

Mientras salía camino a mi trabajo,  ¡pensé!  Deberíamos hacer una colecta entre los compañeros de trabajo,  quizás  algunos de ellos tendrá la misma inquietud que la mía de ¿Cómo ayudar  sin saber cómo hacerlo?, si cada uno de nosotros donara una cantidad de dinero, esta crecería como una pequeña bola de nieve, dinero suficiente para donarlo. También pensé que algunos de ellos,  jamás se les paso por la mente la idea de ayudar,  y es ahí cuando uno debe hacer un click de llamado para mover las fibras del corazón,  solicite a una compañera de trabajo que enviara un correo a todo trabajadores,  con la idea de que en dos días se iba pasar por los puestos de trabajo, para realizar una colecta en ayuda a los damnificados del TERREMOTO DE HAITÍ,  lo que más me sorprendió es que tuvo buena aceptación de la mayoría de mis compañeros y  que descubrí opiniones referente a la tragedia y que muchos de ellos tenían la intención de ayudar pero no sabían cómo hacerlo.

Fue así como se pudo recaudar una buena suma de dinero,  y depositarla en una cuenta del banco,  para una organización de ayuda humanitaria en Haití,  sentí que esa mayoría  de mis compañeros estaban muy contentos con esta iniciativa y que también pudieron aportar su pequeño granito de arena,  que ninguno de ellos estaba ajeno al dolor y que si hubiesen podido hacer algo más no lo dudo que lo hubiesen intentado, en eso doy gracias a Dios porque en los momentos difíciles sabe estar presente e iluminar y sensibilizar a la gente.

En cierta manera, No basta reunir unos pocos pesos ante tamaña tragedia,  pensando que el desastre es a nivel catastrófico, sumándose lo ecológico y ambiental, por supuesto a la tragedia de las personas  que sufren esta agonía, considero que es poco el interés de los medio al referirse sobre este tema,  la pérdida del agua potable, los millones de escombro que tiene ese país  de derrumbes de casas y edificios, por decirlos de alguna manera y  los animales muertos, vegetación no recuperable,  por eso no basta con conformarse en decir que otros con más poder van ayudar,  “Hoy No es aceptable esa mentalidad” . Cada uno de nosotros como DEBER HUMANO,  tenemos que hacer lo nuestro para ayudar con el corazón al pueblo Haitiano.
Nosotros como comunidad podemos ayudar, sólo tenemos que desarrollar iniciativas propias y colectivas que apoyen está impredecible causa.

En muchos lugares del mundo también está desarrollando actividades para reunir ayuda. La ONG Inspiraction –España- se está preocupando de colaborar en varios frentes con ayuda concreta, pero necesitan recursos para poder llevar a cabo su cruzada. Las prioridades colaborativas son proporcionar agua, comida y cobijo a los damnificados por el terremoto lo antes posible, repartir bolsas de plástico para recoger los cuerpos, agilizar la asistencia médica a las perdonas afectadas y fortalecer la cooperación entre las distintas agencias e instituciones. Si desean hacer aportes económicos para colaborar en esta cruzada tienen que entrar a http://www.inspiraction.org/haz_un_donativo/euros.

Como ven todos podemos poner nuestro granito de arena, ¡La invitación está hecha! Sensibilicemos nuestros corazones ante las catástrofes imprevisibles de nuestro planeta.