El principal problema de ser solo un pequeño espacio en el universo es que muchas veces no nos permite ver más allá de nuestras narices. Es contra esta dificultad que lucha el axioma ambientalista: piensa global, actúa local.

Por Christopher Rossier

Y es que cuando uno se da cuenta cómo todas las cosas de este planeta y de la vida están interrelacionadas, comienzan a desaparecer el espejismo de las diferencias, y podemos ver como las distinciones entre lo que le pasa a una persona y no afecta a otra no es más que una ilusión. Finalmente comenzamos a darnos cuenta que lo que le ocurre a alguien nos afecta a nosotros y lo que sucede al otro lado del planeta terminara por influir en este lado del globo.
Este tiempo requieren con urgencia la aparición de un nuevo paradigma, uno que logre integrar en un todo coherente la problemática climática con la de la sobrepoblación, con la del hambre y con la falta de educación. Debemos entender que no se puede solucionar un solo problema si no se solucionan todos los demás, ya que todo está interconectado, lo que se necesita es un cambio global de mentalidad.
Es por todo esto que distingo tres actitudes básicas para con la situación del cambio climático y la otras mencionadas. La primera de ellas es la actitud de TU, “tú cuidaras de mí”, “tú lo arreglaras”, “te culpo a ti por esto que está pasando”. Este tipo de actitud nos lleva solo a esperar de los demás el poder conseguir avances en cuanto a la situación mundial del clima, es una actitud pasiva y reactiva. El segundo tipo de actitud que distingo es una de mayor independencia del YO, “yo puedo hacerlo”, “yo lo elijo”, de esta manera el remedio al cambio climático depende solo de uno mismo, por supuesto se necesita un nivel mayor de autoconfianza. Este tipo de personas piensan que pueden hacer las cosas por sus propios medios. Finalmente debo mencionar la actitud del NOSOTROS, “nosotros podemos y debemos hacerlo”, “cooperaremos entre todos para lograrlo”. Este es el tipo de actitud que debemos tener con el creciente problema del planeta, es una forma de pensar que representa el nuevo paradigma de la interdependencia, ya que, debemos ser realistas y pensar que no solo necesitaremos de nuestro propio esfuerzo para buscar y lograr soluciones, sino que además, deberemos contar con la cooperación de todas las partes de la sociedad mundial.
Es en este contexto que se enmarca la web Breathing Earth (http://www.breathingearth.net/), un simulador de emisiones de dióxido de carbono, nacimientos y muertes de cada país del mundo. Esta web creada en el año 2006 por el diseñador multimedia David Bleja nos muestra información visualmente y en tiempo real y se ha convertido en la excusa para generar la reflexión que inspira este artículo.
No me extenderé hablando acerca del CO2, ya que no es el tema que me convoca, solo bastara decir que en el año 2005 el protocolo de Kioto dictaminó que el dióxido de carbono o Co2 era uno de los 6 gases causantes del cambio climático que estamos experimentando, además, es el que más preocupa ya que se le asigna por sí solo, el 78% de impacto sobre el cambio climático (http://www.ceroco2.org/Default.aspx).
Es por esto que al ver el mapa que nos presenta esta web, no puedo dejar de pensar en cuan cerca estamos el uno del otro, y como, todo tiene una cierta sincronía que no puede ser resuelta de manera aislada, sino que necesitamos una solución global. En este caso integrando las emisiones de CO2 y el cambio climático, con el problema de la sobrepoblación del planeta. Para ejemplificar mi punto, baste decir que cuando hayas terminado de leer este artículo habrán fallecido 213 personas, mientras que 523 nuevos habitantes tendrá el planeta y se habrán emitido 120.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.