Un escritor norteamericano divide a quienes pretendemos salvar al mundo de la contaminación y a las personas de las calamidades que esto conllevaría, en 3 categorías… o tres tonos de verdes

La lucha por el medio ambiente no es nueva, tiene más tiempo que muchos de los que estén leyendo este texto para el momento en que fue escrito, ya que lleva por lo menos 60 años de historia, desde la mera preocupación científica hasta la acción política. Con variadas iniciativas como la creación del primer día de la tierra en estados unidos, un 22 de abril de 1970, junto a las marchas y manifestaciones universitarias que le sucedieron año tras año, o la creación del Club de Roma, y particularmente gracias al famoso informe “Limits to Growth” o “Límites al crecimiento” de 1972, que dio origen a una forma de ambientalismo en el plano político. En los años siguientes muchas otras organizaciones y movimientos fueron fundados, sumándose a los que ya existían, siendo los más conocidas/importantes:
- WWF (World Wildlife Fund), 1961, Suiza
- Greenpeace, 1971, Canadá
- PETA (People for the Ethical Treatment of Animals), 1980, Estados Unidos
- Ambient-all, 2007, Chile (jejeje)

Por motivos prácticos, no vamos a nombrar a todas, pero la lista es enorme
http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_environmental_organisations

Gran parte de estas organizaciones han superado sus fronteras de origen y gracias a la masividad de las comunicaciones que permite Internet, tienen presencia en muchos países. La contribución de éstos movimientos en el ultimo cuarto de siglo, se apoya fundamentalmente en el hecho de que en los países exista democracia, pues la mayor tarea que se ha realizado es la de difundir y denunciar los temas relacionados con el medio ambiente entre el público general.

Cuando el votante quiere, y quiere con fuerza y de forma organizada, al político no le queda otra que acudir.

Luego tenemos que la acción de las organizaciones, la conciencia de la ciudadanía, la coordinación de actores relevantes como científicos, academicos y políticos, dan como resultado, ejemplos de éxito como el Protocolo de Montreal, relativo a la protección de la capa de ozono, firmado en 1987 y desde el comienzo de su funcionamiento en 1989, ha logrado reducir significativamente los agentes químicos en los productos que dañan la capa de ozono.

Grafica que indica el progreso de las medidas adoptadas con el Protocolo de Montreal

Lamentablemente, lo relativo a la lucha por el medio ambiente no siempre es tan exitoso, no olvidemos que la mayor parte de estos movimientos nació en una época en la que el mundo estaba dividido en dos bloques ideológicamente irreconciliables, que por estrecho margen no nos llevaron a la autodestrucción nuclear. Esta herencia ideológica, valiosa en términos de enriquecimiento del pensamiento, pero a la vez pobre a la hora de buscar consensos, nos tiene en muchos ámbitos de manos atadas frente a los enormes problemas que nos depara el futuro de cercano, mediano y largo plazo, en temas de protección del medio ambiente y por conclusión lógica,  de protección del bienestar de la humanidad y la civilización.

El problema entonces es que son muchos los puntos de vista respecto al medio ambiente, desde los más razonables como promover techos verdes, hasta a los más radicales como indicar a quienes comen carne como criminales.
Para grandes cambios, se necesita consenso, para lograr consenso, se requiere dialogo, y el dialogo (dia = a través, logos = discurso o pensamiento), se precisa de apertura y razonamiento, no de revancha e ira.

Entonces ¿cómo algunas de las ya radicalizadas posturas ambientalistas, se pueden conciliar con el entendimiento y los intereses de toda la ciudadanía?. Un gran problema, siempre es mejor dividirlo en partes, el escritor norteamericano. “Alex Steffen” nos ofrece una interesante definición de los tipos de verde que hay

Verde Oscuro  (Dark Greens)
Son aquellos ambientalistas que creen con fuerza que los problemas de contaminación y daño al medioambiente son responsabilidad directa de las actividades industriales producto de la maquinaria capitalista, montada para satisfacer la irracional necesidad de consumo, y ven en el progreso tecnología es una amenaza a las formas de vida natural. Creen en los cambios políticos radicales conducentes a detener al capitalismo y ven en la lucha el mas literal de sus significados.

Verde Claro (Light Greens)
Este grupo siente con fuerza que cuidar la naturaleza, su entorno y todas las criaturas que en ella habitan, es un deber moral personal, son aquellos que prefieren comer sano, limpiar su basura, reciclar silenciosa y disciplinadamente, aunque no vean ningún efecto inmediato en hacerlo o nadie los vea cuando lo realizan. Aunque gustan de un estilo de vida sana, respetuosa y pacifista, no ven en la política o el progreso tecnológico un camino claro de solución.

Verde Brillante (Bright Greens)
Creen que los cambios económicos y políticos radicales son necesarios, pero encauzados en la línea de mejorar la sustentabilidad de la sociedad. Mas que preocuparse de los problemas y las necesidades que nos aquejan, prefieren ocuparse y poner el énfasis en obtener soluciones ahora, utilizando de forma ingeniosa los recursos que ya tenemos. En vez de gastar su tiempo y esfuerzo en protestar y diferenciar posturas, ellos prefieren desarrollar soluciones constructivas, mezclando ingenio, emprendimiento social, colaboración y tecnología. Estos últimos aceptan al libre mercado como una oportunidad, no como una amenaza.

Y los Grises
Por descarte, toda aquella persona que des estima cualquier esfuerzo en función del cuidado del medio ambiente, éstos suelen afirmar que el calentamiento global es un mito o consideran que no importa si se arrasa con un glacial o un humedal, lo importante es el beneficio a corto plazo.

Entonces cuando se cae una lata de bebida al suelo, el verde oscuro se enfurece, apunta con el dedo, grita, busca culpables y propone sanciones. El verde claro, derrama una lagrima y recoge el tarro para llevarlo a un basurero. Pero el verde brllante, se pregunta para que nos puede servir ese envase de aluminio, si queremos reducir de forma eficiente la contaminación…. Y a continuación inventa la industria del reciclaje de aluminio. Mientras el gris, mira desde muy lejos, sin entender nada.

La vieja dicotomía política heredada de la segunda mitad del siglo XX, que tan contraproducente ha resultado, amenaza con contaminar ideológicamente a quienes verdaderamente están dispuestos a pensar, discutir, proponer y trabajar para defender el medio ambiente y a sus habitantes.

Por un lado, haciendo de malos embajadores de tal modo que se radicalicen las posturas, hasta un punto en que algunos actores sociales ven en el ambientalismo algo detestable y por otra parte como reacción, quienes están acostumbrados a desconfiar de las visiones mas izquierdistas de la vida, simplemente reniegan de la necesidad de preocuparse del medio ambiente, perdiendo la oportunidad de sumar actores políticos y sociales. Debemos entonces, estar atentos, para no dejarnos llevar por la cabeza caliente.

Este último punto es muy importante, pues para lograr grandes cambios se necesita de los gobiernos para crear, modificar y suprimir;  leyes, normas y políticas de estado, es imprescindible entonces, el consenso civil, no polarización.

“Cuando por verdes nos ponemos rojos, nuestra contraparte se pone gris”


Referencias:

http://es.wikipedia.org/wiki/Desarrollo_sostenible
http://en.wikipedia.org/wiki/Alex_Steffen
http://en.wikipedia.org/wiki/Montreal_Protocol
http://www.iucn.org/about/